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El aperitivo del Tiempo

A mí me gusta tomar mi tiempo calientico en mi vaso favorito que abre el apetito, sin afanes y mirando hacia el vacío.
A mí me gusta tomar mi tiempo de una manera diferente que no implique rapidez o franqueza sino, de una manera en la que pueda sentirlo caminar por mi garganta dejando segundos perdidos en cada huella plasmada.
A mí me gusta tomar mi tiempo sin que nadie sea testigo.
A mí me gusta tomar mi tiempo sin otro aperitivo, viendo la espesura del acuoso tan atractivo.
A mí me gusta tomar mi tiempo de a sorbos pequeños, disfrutando cada trago y saboreándolo.
A mí me gusta tomar mi tiempo sin vacilación ni miedo, esperando que me colme de satisfacción el color de aquél frágil invento.
A mí me gusta tomar mi tiempo sin expectativas y sin razón, sin tener preguntas ni en la mente ni en el corazón, sin hacer el bien o el mal para no culparme por los actos de los demás.
A mí me gusta tomar mi tiempo sin tener que reflexionar.
A mí me gusta tomar mi tiempo cuando siento que te extraño y quiero pensar que no es verdad.
A mí me gusta tomar mi tiempo junto a mi solipsismo senti-mental.

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